jueves, 1 de diciembre de 2016

Post del Viernes: ¿A qué suena el SILENCIO?

Nunca lo había escuchado tan intenso y desde que llegué a New Zelanda es una de las cosas que más me está impactando diariamente: el SILENCIO. 
Parece que viva en las montañas que me rodean, en las casas vecinas, en los caminos que recorro corriendo o caminando. Todo está en silencio, todo el mundo lo respeta, está dentro de las cosas, se hace dueño y las inunda. Todo es SILENCIO.
El canto de los pájaros me despiertan cada día a las 5.00am, después callan, vuelve el SILENCIO. Salgo al exterior y una helada brisa toca mi cara en SILENCIO..Tomo una taza de café mientras estudio y sólo el golpeo de la lluvia caprichosa de Primavera contra el techo y los cristales me recuerda que no estoy sola porque todo sigue en SILENCIO. Me esfuerzo para escuchar más sonidos y únicamente oigo las ramas de los árboles que se mueven al ritmo que se despierta el día, pero sólo eso, sólo SILENCIO. Ahora ya no me molesta ni me asusta como lo hacía los primeros días de estar aquí porque me acompaña, me respeta, hasta se atreve a exigirme.

Camino hacia la escuela en SILENCIO, oigo algún coche, alguna voz pero parece que pueda observar el SILENCIO en los animales que se me cruzan y me dan los buenos días, en las plantas que se mueven siguiendo el ritmo que impone el viento, en las caras de la gente con la que me cruzo cada día, en sus suaves voces, en los ruidos que hacen al moverse, en sus pasos. También observo el SILENCIO en el verde intenso de los prados, en la intensidad de la multitud de colores de las plantas, en las amenazadoras nubes en el cielo encapotado, en la nieve en las cumbres de las montañas.No corro, no me asusto únicamente escucho y me gusta mucho la sensación que vivo,  porque la disfruto intensamente.

¿Irónico? Parece que me habla el SILENCIO del viento, de una mirada, de un suspiro, de una sonrisa...pero en SILENCIO, sin agredirme, sin invadirme. Todo me habla porque yo lo escucho, porque quiero hacerlo. Quiero seguir escuchándolo, sin prisas, sin esperar nada a cambio, dejándome sorprender...porque es sólo eso: SILENCIO.

martes, 29 de noviembre de 2016

jueves, 24 de noviembre de 2016

El Post del Viernes: ¿Dónde se han ido los valores ?

El hombre se pasa la vida determinando qué es lo más conveniente para él movido por sus valores.
Los valores son aquellas cualidades de las personas, cosas o acciones por las que sentimos aprecio. Se convierten en algo deseable, en la excelencia existente en las cosas.
Los valores no cambian en nuestra vida, sino lo que cambia es nuestra percepción de y hacia ellos. Los valores encuentran su fundamento en la realidad, mueven a la persona a obrar, por eso se vinculan a las acciones con sentido.
Pero ¿por qué parece que sean muy diferentes de una persona a otra? ¿Se están perdiendo los valores humanos en todo el mundo? ¿Dónde se han ido?
Ahora que vivo en New Zealand muchas personas con las que convivo, de lugares tan diferentes como Japón, Indonesia, Vietnam o Brasil, se quejan que en su país la sociedad cada vez es más competitiva y egoísta. Todos coinciden en explicar que vivir en su ciudad o pueblo se ha convertido en un duro reto donde el más fuerte utiliza su poder para estar por encima del que se encuentra a su lado, donde el dinero, el poseer cosas materiales pasa a ser el objetivo principal para la mayoría. Quedándome al margen del debate, y sin opinar sobre lo que creo que pasa en España, es fácil llegar a la conclusión que todo parece que se esté "deshumanizando" y lo más irónico es que lo estamos haciendo los humanos... ¿Qué estamos haciendo? ¿que está sucediendo? ¿podemos y queremos cambiar todos esta situación?  ¿Cuál debe ser el papel de la familia? ¿Y el de la escuela? 
Hoy pensaba que las palabras que más escucho diariamente en la pequeña ciudad donde vivo son "Sorry" y "Thank you"...quizás todavía tengamos tiempo de exportarlas de nuevo a todos los rincones del planeta donde se han olvidado de ellas, ...hagamos que todo sea más "humano", más simple y cercano.  
Buen fin de semana humano para tod@s!

lunes, 21 de noviembre de 2016

La Foto-Visual Thinking del Martes: !Sintonízate con tus emociones!

Sintonízate con tus emociones y deja de identificarte con las emociones de los demás.
Dejarás de poner tu vida en sus manos y vivirás SIGNIFICATIVAMENTE 
la tuya.

by @marato2011

jueves, 17 de noviembre de 2016

Post del Viernes: No dejar de APRENDER (Nunca se es demasiado mayor para hacerlo)

Aprender y no dejar de hacerlo nunca, aquí está la clave para avanzar y crecer como personas y profesionales. Recuerdo que cuando decidí explicar que iba a hacer un "break" en mi vida para vivir en New Zelanda para estudiar y aprender todo lo que pudiese muchas personas me preguntaron qué edad tenía. No me da vergüenza decir que ya he pasado de los 40, exactamente tengo 41 años. Cuando les informaba muchos me dijeron: 
- ¿Ahora? ¿No se te ha pasado ya el momento de hacer algo así? Las primeras veces no sabía qué contestar aunque me sentía muy segura de lo que estaba haciendo. Posteriormente cambié de estrategia y les contestaba formulando una pregunta:

- ¿Me preguntas si se me ha pasado el momento de aprender?

¿Tiene edad "eso de aprender", tener curiosidad, querer saber nuevas cosas, sentir que quieres conseguir nuevos objetivos? Un rotundo NO aparece en mi mente y en mi boca. ¡Me encanta aprender! Y tengo la SUERTE (lo escribo en mayúsculas porque lo valoro mucho aunque no siempre es fácil hacerlo) de poderlo hacer gracias a lo que hago y especialmente a las personas que tengo a mi alrededor.
En estos meses lejos de casa he descubierto e interiorizado mucha cosas que valoro enormemente. Estoy  orgullosa de haber aprendido :

- Cómo tengo que actuar cuando hay un terremoto.
- A encender una chimenea sabiendo qué tipo de leña quema mejor y cómo debo organizar la madera, las piñas y el cartón para que arda más rápido (Cuando se intensifica el frío y no tienes calefacción se convierte en una parte importante para tu supervivencia).
- A expresarme en otra lengua muy diferente a la mía, pudiendo explicar cosas muy importantes para mi.
- A desarrollar métodos de estudio y trabajo para poder rendir más de 15 horas.
- A comprender porqué un Japonés tiene dificultad para leer la letra que no está en mayúsculas.
- A saber porqué un Coreano del Sur no puede visitar Corea del Norte.
- A entender mejor los conflictos políticos que hacen que algunas personas hayan decidido emigrar muy lejos de su país en busca de un futuro mejor aquí en Nueva Zelanda.
- A comprender cómo una China no está dispuesta a trabajar en una gris oficina de Hong-Kong más de 10 horas diarias aun cobrando mucho dinero.
- A entender el humor de un Suizo o de un Tailandés.
- A saber que el número 4 es un número prohibido  para muchos orientales.
- A comprender cómo un Brasileño necesita hablar y estar rodeado de gente para no pasar miedo por la soledad que siente.
- A decir algunas palabras en japonés y coreano.
- A sentir y sobrellevar la soledad cuando estás muy lejos de casa.
- A transformar sentimientos de tristeza en paz interior después de parar, mirar las montañas y respirar muy profundamente.
- A sentir que si no soy capaz de cuidarme y respetarme yo no lo harán los demás.
- A pasar duras entrevistas de trabajo que me enseñan a valorar más mi trabajo en España.
- A observar un paisaje diariamente y no dejarme de emocionar por lo que veo y siento.
- A pensar que NO soy y NUNCA seré demasiado MAYOR para APRENDER.

¿Estos aprendizajes son suficientes para convencer y demostrar lo importante que es NO dejar de hacerlo? 

A-P-R-E-N-D-E-R
Learn...

Buen Fin de semana de miles de aprendizajes para tod@s!

lunes, 14 de noviembre de 2016

La FOTO del Martes: ¡Yo si que creo en la educación y la escuela!

Leo y reflexiono sobre el momento educativo que estamos viviendo y me entristece constatar que los que nos dedicamos a esta preciosa profesión, la de educar y acompañar, no somos capaces de ponernos de acuerdo sobre qué queremos conseguir y cómo hacerlo. 
Los "más innovadores y modernos" atacan a los que no lo son porque no utilizan un I-pad en sus clases. Los más "tradicionales" arremeten a los demás porque se está perdiendo el sentido de todo y el uso de tanta innovación está despersonalizando la educación. Nos perderemos en las formas y nos olvidamos del fondo, de lo que realmente es importante.

Ayer mismo leía un precioso texto-declaración de Patricia Rodríguez, maestra, psicopedagoga y logopeda @marato2011 y pensé que todas las ideas que bailaban en mi mente durante estos meses quedaban perfectamente resumidas en él. Transcribo el preciso texto de Patricia, con  su autorización, un escrito que se convierte en un poema reflexivo y esperanzador. 

La escuela que yo quiero...


Yo quiero una escuela que transforme la sociedad y no que se adapte a ella.
Quiero que sea un motor de cambio donde exista un equilibrio entre el saber, el saber hacer, el saber pensar, el sentir y el ser.
Creo en mis alumnos.
Creo en una educación tradicional e innovadora, creo en una educación que no divida sino que una.
Creo en una educación desetiquetada.
Creo en una educación libre de creencias limitantes entre lo que es mejor o peor.
Creo en una escuela consciente del momento histórico que le toca vivir y esperanzada, sin querer competir ni compararse.
Creo en los docentes con los que he trabajado, grandes profesionales todos ellos.
Creo en la persona y sus posibilidades.
Es necesario que dejemos de luchar entre lo que es innovador y lo más tradicional, es necesario que la mirada pedagógica ayude a unir lo mejor de todos para educar en libertad.
Creo que la educación es un camino que no hacemos solos, seamos de la "escuela" que seamos...
Como ya  decía Martí y Pol:
"Todo está por hacer y todo es posible"

Unamos ideas, debatamos juntos con respeto, escuchemos otras propuestas, crezcamos unidos hacia un futuro educativo donde TODOS encontremos nuestro lugar...


jueves, 10 de noviembre de 2016

Post del Viernes: ¡Echando a faltar! 2 meses lejos de casa...

Es curioso que después de casi dos meses fuera de casa, viviendo en un país tan lejano, empiezas a echar a faltar cosas que allí no valoras porque las tienes a mano y que aquí te gustaría tenerlas en más de una ocasión. 
La verdad es que no me considero una persona muy materialista ni caprichosa, con los años he ido reduciendo mis pertenencias y comprando lo que considero únicamente necesario, pero hoy me propongo escribir un listado de todo aquello "más material" que echo a faltar y también de "actos" que aquí no puedo hacer y que me gustaría poderlos realizar en alguna ocasión.

No puedo negar que lo que más echo a faltar son las personas, familiares y amigos. Hoy no hablaré sobre ellos, aunque piense diariamente porque me encantaría tenerlos más cerca...quizás habrá otro momento para hacerlo.

El listado no está escrito por orden de importancia sino por cómo van apareciendo las ideas en mi mente .

¿Qué hecho a faltar después de dos meses muy lejos de casa?
- La cafetera Nespresso.
- La calefacción de gas (mucho más rápida, cómoda y eficiente que encender la chimenea y buscar leña en el bosque. Muy bucólico y excitante al principio pero cansado si lo tienes que hacer diariamente).
- La leche de soja.
- Los chupa-chups kojak.
- Mi cama.
- Las ensaladas de mi madre y la tortilla de patatas de mi padre.
- Un buen cortado.
- La vida cultural de Barcelona: poder ir al teatro, al cine, a visitar alguna exposición...
- El olor a pan recién hecho cuando paso por algún horno a primera hora de la mañana.
- Llegar a casa y encender la radio escuchando el Rac1 (sé que podría escucharlo online pero me "prohibo").
- Pasear por la ciudad mirando los fantásticos edificios que me rodean.
- Nadar en la piscina mientras el sol aparece en el cielo.
- Poder llamar a alguien cuando lo necesito o escribirle un mensaje sin tener que calcular las horas que nos separan por la diferencia horaria (12 horas).
- Las clases de spinning que me ponen las pilas a las 6 am.
- Los "runnings" matutinos a los 5 am por Montjuic, la Diagonal o el Paseo Marítimo.
- Las risas hasta dolerte el estómago con los amigos de siempre.
- Las conversaciones con mi familia alrededor de una mesa bien preparada.
- Los "te quiero" de mis sobrinos.
- Los momentos previos a empezar una clase cuando observo a mis alumnos.
- Poderme cambiar de reloj cada día.
- Entender todo lo que me dicen y poder expresar mis sentimientos e ideas sin dificultad (aquí sólo english y más english).
- La lectura del periódico, sin prisas, delante de un buen café en el Babelia.
- Poder ver jugar al Barça.
- El  clima temperado  España.
- Sentarme en el sofá.
- Las zapatillas de estar por casa.
Este listado para nada es una queja. Pienso que uno de los grandes privilegios de la vida es poder elegir (y sé que no siempre podemos hacerlo. YO he elegido estar aquí. Sentirme contenta y segura con las elecciones que tomo me ayuda a que en los momentos en que me siento más baja de ánimo por el cansancio y la lejanía pronto recupere las ganas de aprovechar esta experiencia al máximo.

Echar a faltar me permite valorar, priorizar y analizar...nadie dijo que elegir fuese fácil...pero nada pasa por casualidad...

Buen fin de semana a tod@s echando un poco de menos!