jueves, 16 de noviembre de 2017

Post del Viernes: "No lo sé" es la mejor respuesta

He descubierto que "No lo sé" es una gran respuesta y a veces se convierte en la mejor. ¿Por qué? Pues por muchas razones. Los grandes "Porque":

- Porque te ayuda a entender que no tienes porqué saberlo todo. Esto te libera de cualquier presión, de sentirte forzado a  dominar o resolver todo lo que aparece delante de ti.

- Porque puedes observar y no sentirte con la obligación de opinar o contestar cuando te preguntan: ¿Y tú qué piensas? Sin que antes dispongas de una información objetiva o de los datos necesarios para hacerlo.


- Porque crees que no es necesaria tu opinión porque no dominas el tema.

- Porque te das cuenta que un "no lo sé" evita realizar un juicio vacío de contenido o significado constando lo mucho que te queda por aprender.

- Porque descubres que tu esfuerzo y trabajo no se basa en ser mejor que nadie sino ser únicamente mejor que ayer.

- Porque ganas equilibrio.

- Porque acoges con mayor naturalidad la imperfección.

- Porque te comporta poder hacer no sólo una higiene mental sino emocional.

- Porque no significa una derivación de obligaciones sino el entendimiento de una responsabilidad.

Llenar la vida con muchos "No lo sé" pasa a ser la mejor respuesta por su neutralidad, limpieza y ligereza. Me propongo utilizarla muchísimo más...

Buen fin de semana llenos de No lo sé" para tod@s!

lunes, 13 de noviembre de 2017

La Foto del Martes: La MAGIA de las pequeñas cosas

Y es que cada vez creo más en todas aquellas pequeñas cosas que parece que contengan magia porque nos hacen más felices, más personas y más nosotros mismos.

La magia de estos pequeños tesoros, que si somos afortunados de recibir, provocan que nuestra vida se llene de sentido y de contenido. Se convierten en aquellos pilares invisibles, que no siempre consiguen que no nos tambaleemos, pero sí que no caigamos.

Para mi estas pequeñas cosas se convierten en...

la sonrisa que recibes, que te cura y te serena,
 el mensaje que te ayuda a pensar que vale la pena no desesperarse,
el "qué bien que hayas llegado" que te hace sentir en casa,
el abrazo espontáneo del que no espera verte,
el "te quiero" más sincero que se dice aún en pijama,
el "gracias por todo" cuando piensas que no has hecho nada,
el "no te preocupes" y sentir que no estás solo,
el "mañana será otro día" que te ayuda a descansar y reposar cuerpo y alma,
la lectura de un libro que te remueve por dentro y fuera,
la canción que te regresa a un pasado que te recuerda que fuiste muy fuerte para volverlo a ser, 
el "te echo de menos" que te llega lleno de amor incondicional.

Así todas estas pequeñas cosas son en realidad...aquello que muchos dicen: la ESENCIA y MAGIA de la Vida...



Foto by Vo Anh Kiet 
Moc Chau-Ha Giang (Vietnam)
National Traveler Photo Contest



jueves, 9 de noviembre de 2017

Post del Viernes: Si NO soy capaz de hacerlo mejor que otros, es que quizás NO hago falta...


Tengo la sensación que si una persona no aporta nada nuevo o es innovadora, si no está presente en los medios y activa en las redes sociales seguida por cientos de seguidores ni existe y se considera que no tiene nada que aportar. Pensar sobre ello me parece muy duro pero creo que es real.


Ayer leía una entrevista que le hacían a un profesor de la Universidad de Harvard donde  expresaba que, desde hacía años, tenía la obligación de hacerse la misma pregunta al acabar cada curso escolar, substituyendo otras muchas más importantes para él. La pregunta en cuestión era: ¿Qué puedo enseñar yo mejor que NADIE para que no me hagan desaparecer? La tuve que leer varias veces para creérmela, pero reflexionando estoy segura que cientos de personas están obligados a hacérsela cada día: ¿cómo puedo ser mejor que las personas que están a mi alrededor para seguir existiendo? La comparación se ha convertido en una "plaga social" y entre todos determinamos quiénes son los ganadores y  quiénes no lo son por su capacidad de venta y posicionamiento en el exterior.

Ahora el objetivo ha pasado de ser "qué hago bien" a "en qué soy mejor que nadie"....porque si no soy capaz de hacer una cosa mejor que los demás ,es que quizás no hago falta. Y esta disyuntiva sucede en el mundo de la empresa, las universidades y escuelas, los hospitales y es exportable a todos los campos y sectores sociales.

Con esta reflexión no quiero expresar que estoy en contra de cualquier innovación o mejora continua. Valoro y me apasionan las personas que son capaces de desarrollar su talento (estudio sobre ello ), que se re-inventan, que aportan, que evolucionan y nos ayudan a los demás a subir de nivel... pero la valoración de sus avances no debería descartar la existencia de todas aquellas otras que en silencio siguen su camino, trabajando por lo que creen y sienten, sin tener el más mínimo interés por ser conocidas, compararse, difundirse o trabajar por encontrar un lugar destacado en el "mundo digital", empresarial o cualquier otro espacio visible. Valoramos y buscamos con intensidad lo único, lo genuino, lo nuevo y diferente  pero ¿y los demás? ¿No hay un "lugar" para ellos?

Me planteo cómo poder encontrar el equilibrio para poder crecer profesionalmente y personalmente , adaptándome a los cambios pero sin perder mi esencia y sin focalizar todas mis fuerzas en tener que "vender" lo que hago para que pueda ser respetado. Quizás la solución es descubrir quién somos realmente, qué queremos y tener la capacidad de  "personalizar" todo lo que hacemos, sin subordinarnos a las modas pero sí adaptándonos y aprendiendo de los cambios, aportando valor y ofreciendo lo mejor de nosotros mismos, ofreciendo fiabilidad para ir evolucionando pero en la medida y de la forma que nos sintamos más cómodos.

Supongo que hay muchos que no piensan como yo...pero no deberíamos creer que si no te conocen no existes...Yo, aunque no sea capaz de hacer una cosa mejor que los demás...siento que quizás pueda hacer falta...

Buen fin de semana a tod@s!


lunes, 6 de noviembre de 2017

La Foto del Martes:A lo mejor todo se resume en eso: AMEMOS

"Tan injusto es el trato desigual de los iguales como el trato igual de los desiguales" 
Aristóteles

Amemos la diferencia como podemos llegar a amar la igualdad.
Amemos a los que no piensen como nosotros como los que si lo hacen.
Dejemos de etiquetar, de clasificar, de incidir en lo que nos separa y no en lo que nos une.
Amemos más que nunca la EQUIDAD por encima de la cualquier similitud.
Amemos la libertad de expresar lo que SOMOS, HACEMOS y SENTIMOS diferente.
Porque así todo sería MÁS: más fácil, más flexible, más entendible...

A lo mejor todo se resume en eso: 
AMEMOS


jueves, 2 de noviembre de 2017

Post del Viernes: Las cosas pasan, otras te pasan y muchas otras te traspasan

Parar, alejarme, observar, abrirme y sentir sin juzgar. Esto es todo lo que me transmite la meditación diaria. Apacigua mi mente, una mente a la que le cuesta parar y descansar. 

El fin de semana pasado tuve la suerte de participar en un retiro meditativo, de silencio y yoga. Intensa experiencia, llena también de contrastes, de momentos duros y agradecimientos infinitos por la experiencia. Una experiencia vital llena de sentido, íntima, disciplinada, un desafío físico (por la inmovilidad de muchas horas) y mental (después de más de 8 horas de meditación).
Horas para cerrar los ojos e intentar no pensar, en silencio profundo, sentada de rodillas sobre un banquito de madera. Aprender a percibir de otra manera, respirar profundamente sintiendo como el aire pasaba por diferentes partes del cuerpo, poniendo el cuerpo a tono a través del yoga y descubrir que en nuestra vida: hay cosas que pasan, cosas que te pasan y otras muchas que te traspasan.

Meditar es como la VIDA...un sin fin de opuestos que forman un TODO:

encontrar y reencontrar
alejarse y acercarse
fortaleza y debilidad
firmeza y flexibilidad
sufrir y disfrutar
observar y sentirse observado
cansarse y descansar
paz y tormento
atender lo inútil y lo esencial
inspiración y expiración
día y noche
contracción y relajación
oponerse y dejarse hacer
vehículo y obstáculo
reposo y agitación
cambio y constancia
experimentar y experienciar
ahora y mañana


Aprender  a parar para estar atentos, con presencia, mente y corazón, para valorar todo lo que nos ofrece la vida y lo que podemos ofrecer nosotros, aceptar lo que llega y proyectar hacia donde queremos llegar. Percibir el aquí y el ahora con la mente y el sentimiento desde la ignorancia que nos lleva a abrirnos con la mente y el corazón. Y después de todo volver a casa, sintiéndome cansada pero en paz, queriendo abrazar la alteridad... para de nuevo LANZARSE A VIVIR!

Buen fin de semana de paz interior para tod@s!

lunes, 30 de octubre de 2017

La Foto del Martes: Dio vueltas durante un rato a su propio pasado...

Dio vueltas durante un rato a su propio pasado, 
buscando a tientas en todos los recovecos de su memoria, 
no fuera que por casualidad saltara como un resorte alguna antigua iniquidad y saliera a la luz. 
Su pasado era bastante irreprochable; pocos hombres podían consultar los anales de su vida con menos recelo; 

Sin embargo se sentía profundamente humillado por las muchas malas acciones que había cometido, y exaltado de nuevo hasta una sobria y temerosa gratitud por las otras muchas que había estado a punto de cometer y había evitado.

R.V Stevenson

Mirar atrás para aprender de todo aquello que no queremos volver a repetir, 
sólo por eso...


 Photo by: Bo Yu

jueves, 26 de octubre de 2017

Post del Viernes: Fatiga de la DECISIÓN

Y es que decidir fatiga, cansa, desgasta. Decidimos y volvemos a decidir por el cúmulo de información que nos llega y por todo lo que vivimos y nos sucede. En nuestra mente se mezclan opciones y variables con las que tenemos que convivir, sin que a veces queramos hacerlo y otras muchas sin saber qué hacer con ellas. A la situación de estrés que puede llegar a aparecer por la necesidad de decidir se le domina "Fatiga de la decisión" o Síndrome de la fatiga de la decisión.

Decidir es necesario pero la "sobre-exposición" a ello nos puede llevar a tomar malas decisiones, generar un alto nivel de estrés y elegir respuestas poco racionales.

¿Has pensado alguna vez la cantidad de decisiones que tomas en un día? Seguro que muchas de ellas son casi insconscientes y rutinarias: a qué hora te levantas, qué ropa eliges para ir a trabajar, qué comes, qué compras en el super,  qué trabajos haces cada día, qué actividades eliges hacer cuando tienes algo de tiempo libre, etc.

Esta semana me preguntaba: ¿todas las decisiones que tomamos deben tener el  mismo nivel de intensidad? y una siguiente cuestión: ¿Todas tienen la misma importancia? Y he llegado a la conclusión de que NO. Por ejemplo: no es igual la energía que necesitamos para elegir qué desayunamos que la que implica decidir si debemos cambiar o no de trabajo. Las decisiones nos desgastan pero no pueden "controlar" todo lo que hacemos sino nos desgastan, asustan y paralizan.

Estudios en el campo de la Psicología demuestran que las decisiones más favorables se producen cuando estas se realizan cercanas a las horas de descanso, especialmente a primeras horas de la mañana y después de un buen almuerzo. Así, las horas de descanso y de receso son importantes paras recuperar nuestra energía mental y pensar con más claridad. 

Durante estos días que le daba vueltas a este aspecto, me auto-analizaba y he podido constatar que cuando disminuye mi nivel de energía tengo mucha más dificultad para controlar mi "actividad mental", costándome procesar la información y a veces hasta siendo incapaz de responder a un WhatsApp, obstaculizándose mi capacidad para tomar buenas decisiones.
¿Qué hago yo para recuperar la energía y la capacidad para decidir? Acciones que vuelven a "llenar" mis depósitos cerebrales:

- Intento dormir las horas que sé que me permiten recuperar bien.

- Tiendo a posponer las decisiones importantes a momentos en los que me encuentro más fuerte.


- Elijo muy bien la información a la que me quiero exponer (qué leer y escuchar, por ejemplo) evitando  el consumo excesivo de la misma.

- Dedico tiempo a la meditación diaria y al ejercicio físico.


- "Tiro" de fuerza de voluntad e intento "auto-dominar" presiones innecesarias, sin malgastar energía en resolver crisis sino intentándolas evitar.


- Intento dominarme cuando algo parece que se me va de las manos. Roy Baummeister, profesor de psicología de la Florida State University, afirma: “Observa cualquier gran problema que la gente sufre hoy y lo más probable es que el autocontrol esté implicado de alguna manera”.

Decidir, decidir y volver a decidir, con cabeza y corazón, cuando te sientes preparado para ello...Y así entonces acabo pensando que a lo mejor es verdad cuando se afirma que ser feliz es cuestión de voluntad y de buenas decisiones...

Buen fin de semana de buenas decisiones para tod@s!