jueves, 23 de febrero de 2017

Post de Viernes: ¿Qué tipo de PERSONAS prefieres?

by Agustina Guerrero

Ayer me preguntaban qué característica consideraba más importante que debía poseer una persona. Necesité tiempo para poderlo contestar porque sólo podía utilizar un adjetivo. Después de algunos minutos contesté: EDUCADA, me gustan las personas educadas. Desde la infancia me enseñaron que una persona educada es aquella que posee unas características que la hacen única porque es capaz de respetarse y respetar a los demás. Lo completaría diciendo que son aquellas personas que saben estar siempre en su lugar y que son capaces de utilizar su inteligencia en su beneficio y en el beneficio de los demás. Quien posee educación es capaz de: 

- Respetar otros puntos de vista, mostrando interés por conocerlos y analizarlos.
- Considerar la diferencia como un bien universal.
- Utilizar su "bagaje de experiencias" para encarar correctamente las distintas situaciones que le tocan vivir.
- Saber callar y elegir cuando hablar.
- Observar desde el respeto.
- Opinar desde la humildad.
- Usar la inocencia como vínculo para el conocimiento.
- Disfrutar de lo pequeño convirtiéndolo en espléndido.
- Emocionarse por lo que ya sabe, esforzándose por saber cada día más.
- Pensar que todo viaje, conversión o  lectura puede suponer un nuevo aprendizaje.
- Apreciar el lenguaje de un gesto o una mirada.
- Viajar por el mundo con ojos de niño.
- Valorar lo que otros hacen por él.
- Ofrecer lo mejor que tiene a los demás.
- Apreciar un poema, un dibujo, un paisaje...
- Tener la valentía de pensar que algo es posible cuando nadie cree en ello.
- Decir buenos días, gracias, lo siento mucho, disculpa...con honestidad y cortesía.

Una persona sin educación:

- Le cuesta saludar cuando llega a un lugar, grita más de lo debido para que los demás sepan que está allí, se olvida de decir adiós cuando se va.
- No sabe leer las situaciones que suceden a su alrededor ni actuar correctamente.
- Es egoísta, siempre impone sus necesidades por encima de la de los demás.
- Confunde prioridad con tiranía.
- No le interesa aprender cosas nuevas porque siente que ya lo sabe todo.
- Juzga a los demás sin ser capaz de mirar antes hacia su interior.
- Suele mostrarse fuerte ante los demás pero es insegura y dubitativa.

Me entristece ver gente sin educación y como veis en ningún momento he igualado "Educación" con poseer estudios universitarios, algún máster u otro tipo de formación académica. Hay muchísima gente sin este tipo de formación que posee una gran educación, diría que exquisita.

Yo me esfuerzo por ser una persona educada y sé que cada día puedo mejorar muchos aspectos para conseguirlo, seguiré haciéndolo y me excuso por las veces que no he sido capaz. Pensar en lo que te disgusta te hace también saber lo que prefieres...yo prefiero este tipo de personas ¿qué personas prefieres tú?

Buen fin de semana repleto de EDUCACIÓN para todos...

lunes, 20 de febrero de 2017

La FOTO del Martes: ALONE

Encontrarse para perderse y perderse para volverse a encontrar...
Quien no se ha perdido nunca no sabe la felicidad que supone volver a encontrar el camino...
La vida es eso, nada más...

National Geography
Nature

jueves, 16 de febrero de 2017

Post del Viernes: ¿TODO tiene que ser científicamente comprobable?

Actualmente parece que lo que no es comprobable científicamente no tiene valor. Toda declaración tiene que estar justificada con una demostración que sea comprobable y verificable sustentada en evidencias recogidas por teorías científicas. ¿No nos estaremos equivocando?¿Realmente todo debe ser comprobable científicamente? ¿todo requiere una comprobación de fiabilidad?  Aparecen dudas a mi mente...Estoy inmersa en una investigación que me hace leer muchísimos artículos científicos. Con algunos de ellos puedo estar más de acuerdo y con otros menos pero ¿por haber sido publicados como "científicos" se convierten en verdades absolutas?
Me preocupa pensar que en diferentes ámbitos lo que no puede ser comprobable no tiene validez. He estado pensado sobre ello y he querido escribir una lista sobre aspectos que son importantes o hacen acto de presencia en la vida de las personas que son imposible de cuantificar y comprobar científicamente pero que no por ello se convierten en falsos o erróneos..., en los lectores recae otorgar si son válidos o no:

- El tamaño o cantidad de emoción que sientes cuando ves un amanecer o un espectacular paisaje.
- El porcentaje de intensidad de un abrazo.
- El poder de una mirada o de una palabra.
- El grado de tristeza al sentirte olvidado o rechazo.
- La intensidad de echar de menos a alguien.
- El poder de una fotografía para provocar sentimientos.
- La verificación de que algo dentro de ti se desestabiliza.
- La viabilidad de que alguien aporte valor a tu vida.
- La fragilidad de una decisión.
- La posibilidad que las cosas pueden cambiar en pocos segundos.
- La comprensibilidad de la ausencia de un ser querido.
- La sencillez en dar la mano a alguien
- La naturalidad en que un niño se expresa.
- La inocencia de un gesto involuntario.
- La espontaneidad en un abrazo.
- La franqueza de las palabras de un anciano.
- La humanidad de un voluntario.
- El apego a una creencia.
- La intensidad en un proceso de discernimiento

Las releo y todas ellas tienen que ver con las personas, lo más valioso que habita en este mundo. Creo  en la ciencia, la apoyo y la impulso. Sé que nos ayuda a entender mejor el mundo, a curar enfermedades o a prevenir desastres naturales pero los sentimientos son aquello que nos mantienen vivos y nos hacen personas. ¿Dar tanta importancia a la comprobación no puede estar  relacionado a nuestra necesidad de controlar, de poseer o manipular? 
Creo en la ciencia pero también creo en todo aquello que no se le puede otorgar un grado o número....porque así la vida gana en espontaneidad, en ligereza y obertura.

Por un fin de semana con multitud de variables para tod@s!

lunes, 13 de febrero de 2017

La FOTO-VISUAL del Martes: ¡Teje tu vida!

"La intensidad de la VIDA la tejemos diariamente. 
La decisión de HOY tiene la SEMILLA de MAÑANA"

Elige bien hoy, no hay razón para esperar al mañana...
Visual-Thinking by @marato2011

jueves, 9 de febrero de 2017

Post del Viernes: ¿Qué estamos gestionando mal? (5 meses en Nueva Zelanda)


En Nueva Zelanda vives 12 horas por adelantado en comparación al horario Español. A 36 horas de vuelo de casa y a tan solo unos pasos de la Antártida. Viviendo aquí, este cambio de horario me permite tener la sensación que los días se componen de mis 24 horas y algunas más que robo al horario Español para comunicarme con los de casa y hacer video-conferencias por mi trabajo y estudios. La verdad es que es una sensación de ir y venir en el tiempo. Los peques de casa me dicen "que vivo en el futuro" y quizás tienen algo de razón.
Unas de las grandes ventajas de vivir tan lejos es tener la posibilidad de poder ver todo con más perspectiva, observar la vida que tenía hace unos meses, analizar aquello que realizaba diariamente como si pudiese observarlo desde la cima de una montaña. Es un "ejercicio visual" lleno de consciencia y reflexión.

Desde aquí observo que muchas cosas siguen igual. Empieza el año, la gente se propone propósitos que se olvidan en poco tiempo, se celebran las mismas fiestas, de igual manera, pero en ocasiones vividas sin ganas y pesadez. Se vive la semana pensando en el viernes, todo parece tener poco sentido.  Se realizan muchas cosas pero se hacen con prisa, como si el agobio por hacer y hacer no permitiera pensar en el verdadero porqué. La vida se vive de forma rotativa y es difícil salir de la rueda que impone la sociedad. Pero ¿nuestra vida la rige la sociedad o se compone de elecciones personales?  Últimamente pienso mucho sobre ello y me impacta leer que en el año 2020 la primera causa de enfermedad será el estrés y otras dolencias relacionadas con él: depresión, fobias, insomnio, etc.

Aquí en Nueva Zelanda mi actividad diaria casi supera las horas dedicadas al trabajo y al estudio en comparación con el trabajo que realizaba allí pero todo se vive (o lo vivo) diferente, las cosas no pesan, ni agobian ni saturan con la intensidad que sucede allí. El día empieza muy temprano (personalmente a las 4.30 a.m). Aquí la gente madruga para poder desayunar con la familia. Nadie corre por la calle, ni se empuja, ni suspira cuando alguien pasa por su lado. Observo y la gente que se encuentra con un conocido se para y le saluda, se dedican mutuamente unos minutos. Diariamente me sigue extrañando que mi vecino, cuando me ve caminar, baje la ventanilla de su coche y con una gran sonrisa me grite un largo: Goooood Morning!!!, mientras agita su mano al pasar por mi lado. La gente que tengo a mi alrededor sonríe más y esto provoca que yo también lo haga. El final de la jornada de mucha gente va acompañado por la compra de alguna cosa en el supermercado, pasar por la biblioteca o comprar unas flores y volver a casa sin correr para preparar la cena y compartirla de nuevo con la gente más cercana. Nada más, así de sencillo. Al estar inmersa en esta realidad  me pregunto ¿Por qué corremos allí tanto? ¿Qué gestionamos mal?


Es verdad que desde aquí se hace mucho más fácil opinar pero creo que tengo argumentos y vivencias para poderlo hacer. Desde la otra punta del mundo, y pecando por hacer una generalización que quizás a alguno le puede ofender, miro hacia España y veo una sociedad agresiva, mucho más consumista, con nulas oportunidades para poder dedicar tiempo a los demás, con creencias o formas de pensar algo cuadriculadas y pocas reflexivas, con la necesidad de fijar metas relacionas únicamente con el trabajo o el dinero y pocas veces con la realización y el aprendizaje personal, con poco respeto hacia las emociones personales y grupales, con rutinas de descanso y recuperación muy mal gestionadas, con escaso sentido del humor...Suena duro pero es lo que pienso. Lo observo y me entristezco porque yo formo parte de ese mundo y sociedad.

Observo y reflexiono...y después de 5 meses viviendo aquí:

- Creo que podemos aprender a hacer las cosas de otra manera.
- Doy gracias por poder vivir esta experiencia en una pequeña ciudad rodeada de montañas, un paraíso natural que te hace estremecer casi cada día.
- He aprendido que la vida no es lo que haces sino lo que eres.
- He comprendido que  decir lo que piensas y sientes te libera de cargas inútiles.
- He comprobado que rodearse de personas muy diferentes a ti y también más capacitadas te inspira y te abre la mente.
- He sentido  que echar a faltar y sentir melancolía te engrandece el corazón.
- Siento que no quiero ver pasar la vida por un lado, quiero ser yo la que establezca el ritmo y el tempo.
- Sé que muchas cosas que tenemos nos las ganamos con esfuerzo y pasión, estar aquí es un premio a mucho esfuerzo previo, no un regalo.
- Empiezo a comprender que todo lo que hago hoy es el inicio de lo que vendrá mañana.
- Estoy aprendiendo que no por mucho correr, por mucho preocuparse de lo que vendrá, por mucho hacer se avanza o se vive mejor.

Me pregunto y me reto a mi misma a que cuando algún día toque volver pueda ser capaz de exportar todos estos aprendizajes a mi vida allí...mientras tanto seguiremos aprendiendo...

Buen fin de semana de BUENA GESTIÓN para tod@s!

lunes, 6 de febrero de 2017

La Foto del Martes: Caminar por la vida...


Caminar por la vida como si algo nuevo tuviésemos que aprender..
Caminar siendo leales con nosotros mismos...
Caminar sin tener que demostrar...
Caminar aprendiendo a ser...
Caminar dejando ir...

Foto by National Geographic

jueves, 2 de febrero de 2017

Post del Viernes: Todo se consigue PARANDO...


Hoy estoy cansada, agotada, exhausta. Semana repleta estudiando, escuchando, argumentando, discutiendo, razonando, indagando, buscando, redactando...

Las cosas que nos apasionan también nos agotan si no sabemos gestionarlas correctamente. No siempre es fácil estar al nivel que nos pedimos y exigimos por eso es tan importante aprender a escucharse y decir "toca cerrar todo y descansar o cambiar de actividad". Nuestra mente nos puede llevar allí donde creemos que tenemos o debemos llegar para cumplir nuestras propias expectativas y las que creemos que tienen los demás hacia nosotros, pero sólo son eso, expectativas, nada más. Lo que he comprendido es que quizás algún día nuestro cuerpo no nos siga. 

Cuando te permites parar y observar, tu cuerpo y tu mente se relajan inmediatamente,  todo se vuelve fácil. Únicamente es eso, saber parar 5 minutos o una hora, depende del momento y la necesidad. No es trabajar menos sino trabajar mejor.

Pero ¿qué hace que no siempre seamos capaces de hacerlo? Me analizo y me doy cuenta que en ocasiones es por el alto nivel de auto-exigencia sumado al poco respeto que mostramos por nuestro descanso, aspecto que influye directamente en nuestra salud física y mental. Así de claro y así de sencillo.

He descubierto que para ganar en ultra-productividad, claridad y calidad en mi trabajo debo gestionar muy bien:
- mis horas de descanso
- mis horas de desconexión dedicadas al deporte y a otras actividades que me apasionan
- mi alimentación
- mis 21 minutos de meditación diaria
- mi tiempo dedicado a otras personas

¿Fácil? No siempre pero tengo que admitir que cuando eres más consciente de ello más sencillo es. La clave está en el conocimiento personal, la planificación, la elección y la organización. A mi me ayuda escribir listas con lo que creo que es importante realizar cada día. Escribiéndolas me obligo a seleccionar y a temporizar mis actividades poniendo una hora de inicio y de final, valorando las que son realmente significativas para mi persona y mi trabajo así puedo incorporar nuevas y eliminar otras.

¿Qué sucede cuando soy capaz de conseguirlo?
-  No me agoto.
- "Produzco" mucho más, con horas más efectivas de trabajo.
-  Tengo mejores ideas que sirven de puente para otras.
-  Vivo mucho más tranquila y sin presiones que no aportan nada.
-  Me siento más energética y positiva.
-  Estoy de mejor humor y más serena.
-  Siento como si todo (dentro y fuera de mi) estuviese alineado.

Así que la evaluación de esta semana es que no siempre soy capaz de hacerlo, que la gestión del tiempo y el descanso no ha sido la adecuada, porque si durante la lectura de un texto casi me duermo encima de él por lo tarde que se ha hecho, toca apagar el ordenador, respirar y dormir. Hay que volverlo a intentar. Lo mejor de todo es que es totalmente posible porque depende de mi. 

Buen fin de semana con momentos para PARAR para tod@s!