jueves, 13 de julio de 2017

Post del Viernes: Agradecer para seguir...


Hace pocos días leía una entrevista a Avram Hershko, bioquímico y premio Nobel de Química, donde afirmaba que sus grandes errores le han acercado a sus grandes logros en sus investigaciones. Lo encontré muy interesante. Quien tiene miedo a equivocarse se paraliza, vive acobardado y no avanza.


Se acercan días para la desconexión y, con sinceridad, me alegro mucho de ello. Días para bajar la guardia y volverse a llenar, relajar la mente y disfrutar de buenos libros, de conversaciones sin prisas y paseos sin objetivo. Ha sido un curso muy intenso, muchísimo, que me ha llenado y a la vez vaciado totalmente. Que me ha hecho vivir muy lejos de aquí y a la vez muy cerca. Que me ha exigido y sacado lo mejor de mi. Que me ha permitido  conocerme, aceptarme y exigirme. ¿Qué podría pedir más? 
 Photo by Marcel Van Oosten
Mi último post antes de vacaciones quiero dedicarlo a resumir el curso concretando porqué doy gracias. Porque darse cuenta de alguna cosa es haber tenido la suerte de haberla vivido. Doy gracias:
                       
- Por haber podido elegir y discriminar, por poder optar. 
- Por saber elegir sin pasar la responsabilidad a los demás.
- Por insistir dejando de resistir.
- Por haber aprendido a no  juzgar poniendo la fuerza en entender puntos de vista diferentes.
- Por no agradecer lo que ha ido mal sino dar gracias por la fuerza que he sabido aplicar cuando ha sido necesario.
- Por las risas intensas vividas.
- Por los proyectos realizados.
- Por la gente conocida.
- Por los avances en mis investigaciones y por el trabajo realizado.
- Por comprender que los sentimientos hay que sentirlos sin querer siempre racionalizarlos.
- Por entender que conseguir las cosas tienen poco que ver con tener suerte.
- Por las horas de trabajo intensas.
- Por perderme tantas veces y  volverme a encontrar.
- Por saber discriminar cuando se acaba un círculo.
- Por entregarme con pasión a la vida.

Y por todo ello este es el último Post del Viernes de este curso. Quiero agradecer a todos los que pasan por este blog su acompañamiento, lectura y comentarios. Nos volvemos a encontrar en Septiembre, me encantaría que así fuese. ¡Buen verano a tod@s lleno de todo lo que deseemos! 




lunes, 10 de julio de 2017

La Foto del Martes: Tiempo sin tiempo

National Geographic
Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde (...)
tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.
Mario Benedetti

jueves, 6 de julio de 2017

Post del viernes: ¡Escribir a veces cura!

Algunas personas me preguntan porqué escribo un blog. Yo siempre respondo lo mismo: porqué  disfruto, me cura, me ayuda a reflexionar, a estar en silencio y pensar, porque me hace mejor persona y profesional.

Cada mañana millones de personas en todo el mundo participan en un mismo ritual al que me incorporé hace ya algún tiempo. Poco después de levantarse cogen una hoja de papel y escriben en ella libremente. A esta rutina se le llama "Hojas de la mañana" (Morning Pages) y muchos de los que la siguen afirman que le ha cambiado la vida. Todo empezó cuando la autora Julia Cameron compartió esta práctica en su libro sobre creatividad The Artist's Way (El camino del artista). Ella misma explica que le permitió ordenar sus pensamientos, los buenos y los malos, viviendo momentos de ansiedad, gratitud y enfado. Este hábito le ayudó a clarificar la cabeza y a encarar nuevos proyectos con fuerza y libertad. Explica que con ello aprendió a ser más honesta y a estar más centrada. Para ella y miles de personas se ha convertido en una forma de meditación y de auto conocimiento ayudándoles a hacer nuevos cambios en su vida. La misma autora afirma que cada uno debe hacerlo como lo sienta pero que hay algunos pasos que pueden llevar a que se convierta en una buena práctica. La autora nunca deja leer sus páginas ni las relee para evitar juzgar un sentimiento o pensamiento que haya podido tener.

¿Cómo empezar a escribir My Morning Pages? Pasos a seguir...

- La idea es empezar a primera hora de la mañana cuando el cerebro está algo dormido para que no pueda "censurar" lo que piensa, pudiendo escribir mucho más libremente.
- Es preferible hacerlo a mano no con el ordenador ya que así aparecen en la mente pensamientos más profundos y no puedes correr tanto.
- No se trata de demostrar que eres un gran escritor ni es necesario que sea nada profundo. Puedes hablar de lo que harás durante el día, de lo que viviste el día anterior o cómo te sientes de nervioso por la reunión a la que debes asistir. Escribe sobre aquello que sientes, que piensas, aunque creas que es totalmente banal.

¿Y por qué escribo?

Ha sido mi tema de "meditación" durante esta semana. La escritura me ayuda mucho ya que su práctica en el tiempo me permite generar nuevas ideas, adquirir hábitos, llegar a la solución de problemas y ser más intuitiva (uno de mis grandes objetivos actualmente). La práctica se convierte en un tipo de terapia y de auto conocimiento. Cuando aprendes a no juzgarte por lo que escribes puedes transferir lo aprendido a otras áreas de tu vida. Yo publico lo que escribo porque no tengo nada que esconder, lo que no quiero que sea público lo guardo muy adentro de mí así que elijo qué quiero compartir. Escribir es una acción que mejora mi salud y bienestar, también favorece mi memoria y expresión que complemento con la lectura para aprender a escribir cada día un poco mejor. También me ayuda a clarificar mis ideas, a entenderlas y ordenarlas, a imaginar y proyectar, a saber qué es importante en mi vida. Doy gracias por haber encontrado una actividad tan completa que me hace tan feliz. ¡Ojalá muchos que lean este post se animen también a hacerlo o si no que pueda estimular el inicio de otras actividades creativas: pintar, dibujar, cantar, interpretar...yo que sé...! Yo sólo pido que siga teniendo ganas de escribir...
Buen fin de semana de escritura para tod@s!

lunes, 3 de julio de 2017

La FOTO del Martes: Dejar de esconderse...

"Cuando uno se acostumbra a no conseguir siempre lo que desea
¿Sabes qué pasa?
Que acaba por no saber incluso lo que quiere"
Haruki Murakami

Dejar de esconderse...

jueves, 29 de junio de 2017

Post del Viernes: Saber volver... no siempre es fácil...

En varias ocasiones he querido empezar a escribir este post pero algo dentro de mi no me dejaba. Ahora que siento que puedo escribirlo sé que lo que me impedía hacerlo era volverme a conectar totalmente conmigo misma después de días intensos por muchos motivos. Cuando vives tan alejada de una realidad, de un país, de unas rutinas y formas de hacer te desconectas inconscientemente de muchas dinámicas y formas de vivir. El regreso te recuerda que aquellos cables y conexiones que tenías desconectados deben volverse a conectar si no quieres vivir aislado de todo y de todos.


La llegada a casa puedo valorarla  totalmente positiva especialmente por los encuentros  con los seres queridos. Los abrazos, las miradas, las preguntas te hacen re-conectar con lo que han vivido ellos en los meses de ausencia. Cuando es tu turno y toca explicar todo lo experimentado te es complejo hacerlo con palabras. Optas por describir tu día a día allí, en qué dedicabas el tiempo y detallar el ambiente y la forma de vida de los locales. Inconscientemente te das cuenta que es difícil explicar para que se entienda lo que realmente viviste allí: las risas compartidas con gente que ahora está repartida por todo el mundo, los miedos por no entender y no estar a la altura, las dificultades para sobrevivir en un clima y una sociedad muy diferente a la tuya, el dolor cuando la añoranza se instalaba en el cuerpo y el entusiasmo por sentir que aprendes, que tu mirada se amplía, que eres capaz de hacer cosas que nunca habías imaginado . Todo esto está muy adentro de ti, ocupando un espacio enorme y  al principio no sabes cómo gestionar para que no te duela. En ocasiones parece que estás "fuera de juego", en el banquillo sin saber cuando te tocará jugar.

Llegas a casa e intentas volver a tus rutinas pero todo parece ser diferente. Observas y la gente sigue en sus proyectos, con su vida diaria, totalmente comprensible...pero cuando lo observas con cierta perspectiva no deja de hacerte pensar. Es como si cada persona con la que me he encontrado estuviese encima de una barca en movimiento y para volver a conectar con ella tuviese que saltar a ella para seguir su ritmo y poder así compartir un tiempo juntos. Lo haces porque te interesas por ella y deseas hacerlo pero te sientes algo extraña. Pones la radio (aun no he visto la tele) y las tertulias me enturbian la mente teniendo que apagarla para no agobiarme. Opto por escuchar música o podscasts bien elegidos. Mi cuerpo y especialmente mi mente se quejan y me transmiten que están muy cansados, que necesitan sosegarse y yo sólo les pido que aguanten un poco más, hasta mediados de julio donde les prometo que podrán descansar. Haber vivido con 12 horas de diferencia influye también en tu sueño, tu cuerpo y tu estómago pero tiempo al tiempo, con paciencia todo volverá a ponerse en su sitio, mientras tanto a aprender de este proceso que me tiene muy interesada.

Sigo leyendo y investigando, escribiendo, no al ritmo que quisiese pero lo acepto. Corro y nado diariamente porque me ayuda a pensar y  fluir con más espontaneidad. En estos espacios de tiempo me pregunto si volvería a New Zealand y mi mente y mi corazón dicen que no, aunque eche de menos a la gente y a los muchos momentos vividos juntos. Si cierro los ojos soy capaz de recordar miradas, olores y sabores, ruidos, cantos de pájaros...y me gusta hacerlo pero siento muy dentro de mi que la experiencia debía acabar cuando y cómo lo hice.

Siento una felicidad y una gratitud absoluta por todo lo vivido y aprendido durante este tiempo pero sé que debía volver, no sé si para siempre o por algún tiempo, la verdad es que esto no me preocupa lo más mínimo. Acojo los momentos de alegría intensa entre los míos, la melancolía que a veces me acompaña por casa, el no entender algunas situaciones que observo. Admito con máximo respeto el ritmo de vida de los demás queriendo saltar a sus barcas las veces que sean necesarias para saber y vivir con ellos.

Y por ahora decido seguir trabajando y estudiando, seguir encontrándome con gente para compartir el momento, leer y meditar para entender mejor mi mundo y todo lo que me rodea oponiéndome a que entre a mi vida información que no sirve para nada, eligiendo muy bien qué quiero oír y ver. Deseo aplicar todo lo aprendido en mi vida diaria personal y profesional a mi vida de aquí, o donde sea, es lo que quiero pero necesito un poco más de tiempo...

Buen fin de semana sabiendo volver a tod@s!

lunes, 26 de junio de 2017

La FOTO del Martes: Compañía desde la diferencia

Sentirse acompañado, desde el respeto y la diferencia, muchas veces sin entender el por qué y descubriendo el para qué.
Saber que puedes cerrar los ojos y sentirte protegido, sintiendo una mano que acoge la tuya sin apretar, con libertad y dejarse ir.
Porque todos los humanos, aunque muchos se esfuercen a negarlo, somos iguales en muchísimas cosas. TODOS buscamos la felicidad, sentirnos acompañados, evolucionar, querer y que nos quieran. A TODOS nos disgusta lo mismo: que nos traten mal, que no cuenten con nosotros o no nos entiendan, que nos agredan...

Entendamos de una vez que ¡el mundo es una maravillosa diferencia!


jueves, 22 de junio de 2017

Post del Viernes: ¡La vida es un gran espejo!


Subo hasta lo más alto de la montaña corriendo, me gusta hacerlo porque disfruto viendo el mundo con más perspectiva. Así lo observo de diferente manera, más pequeño y insignificante volviendo a dar el grado que toca a cada cosa. Siento que la vida se convierte en un gran espejo que te refleja lo que eres y haces y te permite descubrir hacia donde quieres ir. Mientras voy sumando zancadas en mi mente resuena la idea que hay algunas personas que prefieren mirar los espejos de los demás porque les da miedo mirar el suyo...no lo critico porque es una elección personal pero yo prefiero mirar el mío.

Durante estos meses fuera de casa he mirado intensamente mi espejo no por egocentrismo sino por haber aprendido que si no me conozco y entiendo a mi misma no puedo entender y conocer a los demás ni todo lo que sucede a mi alrededor. Al hacerlo, una de las cosas que más me han impactado, es darme cuenta de todo lo que me cuesta y en lo que no soy tan buena. Cuando te encuentras con ello por primera vez te molesta, quieres anularlo o mirarlo de reojo...pero descubres que cada día vuelve a aparecer. Sin dramas y día tras día aprendes a aceptarlo, examinarlo y buscas cómo mejorarlo. He conocido mis temores y entendido porque están dentro de mi. He entendido lo que me cuesta y el porqué, lo he analizado con interés, de forma natural, sin estrés, entendiendo que el ego te roba energía porque se siente perdido cuando está lejos de su esencia. Ser torpe, tener dificultades, equivocarse... forma también parte de mi vida.

Un segundo paso ha sido detallar más concretamente en qué tengo dificultad y buscar los medios para resolverlo o minimizarlo, analizando las habilidades que faltan. A la vida se lo tenemos que poner fácil porque tan sólo es el espejo de lo que llevamos dentro. Aprender a reconocerte sin que te reconozcan, descubrir el ego, entenderlo y transcender. Aprender a honrar nuestros errores y dificultades sin ocultarlos para poder celebrar el encuentro contigo mismo, con los otros y con la esencia del vivir...

Primero te sientes pequeño pero después te das cuenta que mirar a ese espejo y afirmar soy así y puedo cambiar o soy así y lo puedo intentar te libera y anima a hacerlo, sin vergüenzas ni cargas absurdas. La perfección no existe pero sí el avance y el interés por mejorar. La vida es un gran espejo sólo hay que saber mirarlo para ser cada día un poco mejor...

Buen fin de semana de observación para tod@s!